Hospital y Convento de San Hipólito 



Cerca de la actual Iglesia de San Hipólito y al lado del caño del agua que después fue acueducto y que iba por el centro de la calle, se alzaba una modestísima Ermita, la cual fue llamada posteriormente Ermita de los Mártires ya que en esa ubicación se llevó a cabo la célebre Noche Triste.

Posteriormente, Don Miguel Dueñas y su mujer Doña Isabel de Ojeda, le entregaron a Don Bernardino Álvarez dinero y un terreno. La casa (hoy el Ex Convento de San Hipólito) que levantó Bernardino Álvarez fue pronto estrecha para los muchos enfermos que desde luego albergó con todo amor y los tuvo que cambiar a un solar por la Calzada de Tlacopan que lindaba con la Ermita llamada De Los Mártires. 

En el año de 1847 fue Hospital Militar; Hospital Municipal en 1850 y la Escuela de Medicina también estuvo establecido en San Hipólito durante los años 1850 a 1853. Este amplio edificio ocupó gran parte de los campos baldíos que circundaban la Ermita de los Mártires y con ese fin los cedió El Ayuntamiento. Se destinó ese Hospital para enfermos, ancianos y locos y, poco después, solo para atender a estos desgraciados. Fue este el primero que se creó en América para dementes. Duró desde 1566 que lo fundó el Pío Bernardino Álvarez, hasta el año de 1904 en que lo derribaron en su mayor parte debido las no muy largas gestiones que hizo el Lic. Joaquín Casaús para abrir la primera Calle de los Héroes y darle así importancia a la casa en que él vivía. A los locos los trasladaron primero a San Pedro y San Pablo, al viejo Colegio de San Gregorio; después, en 1910, al Manicomio de la Castañeda, en donde estaban asombrando a los cuerdos. 

La Iglesia de San Hipólito fue fundada por Hernán Cortés y sus compañeros de armas, dedicándola a ese Santo para hacer recuerdo del día 13 de Agosto que es el que le consagra la Iglesia, fecha en que fue ganada la Ciudad. Carlos V, en la Cédula del 22 de Julio de 1547, mandó que “En aquella Iglesia en cada año se hiciese conmemoración de las ánimas de los que allí y en la conquista de la tierra habían muerto”. El templo fue precioso, más para el año de 1601 estaba tan destruido que los buenos Hermanos de la Caridad, encargados de la asistencia del Hospital de San Hipólito, tuvieron la necesidad de aderezar una sala para que sirviera de Iglesia, pero El Ayuntamiento prometió hacer un templo magnífico a su costa y lo edificó, en efecto, aunque con muy tardada lentitud pues no se concluyó sino hasta 1739 y se estrenó con gran fiesta, años más tarde, el 20 de enero de 1777, tal y como esta ahora. 

BIBLIOGRAFIA: 
Archivo del I.N.A.H. (Catálogo de Bienes Inmuebles Históricos)
Archivo del I.N.A.H. (Inventario Arquitectónico e Histórico)
Artemio del Valle-Arizpe (Por La Vieja Calzada de Tlacopan)
Lucas Alamán (Historia de México)